La verificación posterior no depende de los sistemas internos del emisor. Cualquier interesado consulta el registro público del sello y obtiene una respuesta acotada: el documento existe, fue sellado en una fecha concreta y la firma corresponde a una identidad registrada. Nada más, y eso ya es bastante.
Si la duda es sobre el procedimiento antes de sellar, conviene revisar primero las preguntas frecuentes; para plantear un caso concreto, la vía es contacto.